Cuando decidí dejar la autopista

Cuando decidí dejar la autopista

Casi y de manera automática, desde que empezamos a ir a la escuela nos inculcan el vivir deprisa.

¡Levántate rápido, desayuna deprisa, que llegamos tarde!

¡Vamos, vamos …! que cierren la puerta!

Y así sin darnos cuenta comenzamos a escuchar la palabra rápido y prisa.

Nos cuesta un tiempo adaptarnos a esos términos y que nuestros cuerpecitos apenas han aprendido a desplazarse ya lo tengan que hacer desde la prisa o desde la rapidez.

De forma automática y ya inconscientemente nos han introducido en el maravilloso mundo de la prisa, lo rápido y casi casi, la inmediatez.

Ni podemos protestar, ni cuestionar y mucho menos revelarnos; nuestros papás, nuestros profes deben cumplir sus expectativas y nosotros estamos incluidos.

Sus obligaciones, sus hobbies están obligados a unos tiempos y no se puede parar.

Así crecemos y así creamos un estilo de vida. Vivir permanentemente en una autopista.

Nuestros pensamientos empiezan a crearse a miles y sin la opción de pararse a observarlos. Tan solo nos quedaremos con el que más nos interese, nos convenga o necesitemos. Pero nunca con el más deseable. En ese(pensamiento)no debemos caer; Quizás sea demasiado agradable o feliz como para anclarse en él.

Continuamos en la autopista. ¡Deprisa, deprisa que llegamos tarde! Y yo me pregunté un día, – ¿pero ¿Dónde llego tarde? – sí, en realidad siempre tengo que esperar.

Fue entonces cuando me planteé: -y… ¿si me paro y además observo y además siento?

Te recorre por el cuerpo un conglomerado de sensaciones y emociones que en el primer impacto lo que quieres es volver arrancar hacia la autopista y seguir el ritmo, porque parece que no vas a poder soportar la presión y el estrés, que nos está generando. ¡Qué sensación más desagradable! El mundo se me viene encima y lo peor, no puedo justificarlo con ningún suceso o causa que lo haya provocado.

¿Qué voy a decir? ¿Qué excusa voy a poner? Si no la tengo, solo es porque quiero, porque deseo experimentar el ritmo pausado y lento de una vida tranquila, de una vida observando la propia vida.

Tome la decisión de que me saldría definitivamente de la autopista de la vida, por lo menos, por un tiempo y que solo la tomaría cuando yo lo eligiese libremente.

Describir el proceso y todo la experiencia vital que he vivido y sigo viviendo podría nombrarlo como chocante, insólito, extraño y de un vértigo, que en ocasiones costaba parar esa sensación en el estómago que parece no vas a poder soportar.

Descubrí el increíble mundo de la MEDITACIÓN. Aprendí la técnica. A ser poder ver la autopista desde fuera. Ahora en ocasiones, me incorporo y he desarrollado la capacidad de elegir y decidir cuándo debo estar dentro y cuando decido estar fuera.

Mi mente está más calmada. Yo, la observo a ella.

Me he hecho consciente de mi cuerpo y de sus necesidades.

He recuperado la capacidad de sorprenderme. Esa que nos arrebatan cuando somos tan niños y nos incorporan de un empujón a la dichosa autopista. Me sorprendo cada día con todo lo que me rodea, además, y me gusta. Mis biorritmos, esos cambios fisiológicos que tiene mi cuerpo, los escucho.

Puedo reconocer mis emociones, mis sentimientos, los atiendo y actúo en consecuencia con mis estados.

No me he vuelto ni rara ni diferente, tan solo soy importante, lo suficientemente importante como para decidir mi bienestar, mi equilibrio y saber quién soy y hacia dónde voy.

Escucho, pero cuestiono. Marco mi propia prisa, mi rapidez y no la que me impone y obliga una autopista en la que nadie me preguntó si yo quería estar allí.

Quiero invitarte a experimentar una nueva realidad.

¿Quieres?

Importante: Debe aclararse que los responsables del sitio web no da consejos médicos ni receta el uso de técnicas como forma de tratamiento para problemas físicos o mentales sin el consejo de un médico, sea directa o indirectamente. En el caso de aplicar con ese fin alguna información de este sitio, los autores no asume la responsabilidad de esos actos. La intención del sitio es solamente ofrecer información de naturaleza general para ayudar en la búsqueda de desarrollo y crecimiento personal.

Porque salud necesitamos todos… Mar Díaz

Comparte este contenido en tus redes.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *